martes, 27 de septiembre de 2016

POETA CON AUTORIDAD


“En el Blanco”

Para escribir sobre el dolor hay que haber sufrido,
o al menos sentimiento por la agonía ajena.
Cómo criticar al amor,
sin haber sido desepcionado;
imposible cantarle al despecho,
por congoja en pecho ajeno.
Hablar de las estrellas,
habiendo estado allá;
al menos montado sobre una máquina de sueños,
o en una ilusión como trasbordador.
Un jolgorio a la muerte se escribe luego de un orgasmo,
porque estás autorizado y capacitado...
antes no.
Si pides un milagro de sanidad con una pastilla en la mano...
se lo pides a la píldora...
cuidado te da una grajea.
Un Poeta con autoridad escribe sueños,
maravillas,
fantasías,
calla mentiras,
o sea que tiene buena puntería porque ha estado en el polígono de la vida practicando,
aunque esté de negro siempre da en el Blanco.
Y se admiraban de su Poesía, porque su palabra era con autoridad.                                                

 SERGINAZ

AHORA SÉ...


ahora sé
que
fuimos sólo un páramo
sin cartografía.
una cortina estampada
en lugar de huesos.
piolines colgando de una rama.
fuimos
la generación del sí.
párpados tracción a sangre
sin saber
qué camino tomar
para encontrarnos.

SUSANA ZAZZETTI -Argentina-
Publicado en el blog deliteraturayalgomas

NO HAY SITIO


La piedra de la locura
Golpeó su rebote en mi cabeza.

¡Te encontraré!

Sí, te hallaré en el filo de la navaja,
en la Babel de mis sueños,
en la cicatriz de mis pulmones;
iré por ti, con mis mapas radiológicos
iré bajo mi piel hasta los huesos ocultos
hurgaré mis médulas,
bucearé mis linfas mis leucocitos
te perseguiré en círculos
hasta que seas tú quien me persiga.

¡Te encontraré!

Porque ya no hay un sitio en la cordura
donde no haya entrado con mi lámpara.

WILMA BORCHERS (Chile)
Publicado en Los puños de la paloma

TRES MUJERES


mi mamá es mi mamá siempre
aunque a veces es mi abuela
y a veces yo quisiera ser su madre
o su hermana mayor y reñirla
por terca y obcecada

mi hija es mi hija siempre
aunque casi siempre es mi mamá
y se enoja porque tiro la ropa
porque desordeno el cajón
y así lo dejo
a veces somos hermanas
y pendejeamos y nos reímos
vemos películas y nos gustan
los mismos hombres
luego es mi hija y la sermoneo
le pongo diques a su carácter
le doy dinero
la quiero

mi mamá me mima y mi hija
que es su hija se enoja
y rivalizamos y peleamos
mi mamá nos regaña a las dos
pero más a mí
que soy su hija

mi hija es la mamá de mi mamá
y sólo ella la puede regañar
y que se deje

las relaciones filiales
ah caray qué bonitas
pero qué complicadas

LETICIA HERRERA -México-
Publicado en La Biblioteca

EN SORDINA


Este cuerpo
que desde las aguas del espejo me mentía
haciéndome creer
en la existencia irrefutable
de un ser en sí completo,

enamorándome
de ese pequeño fauno, putito caliente,
macho agraciado, hombre inteligente;

Ahora, gradualmente,
con infinita crueldad anatómica,
me revela en exquisitas podredumbres
su naturaleza finita, y sometida
a la fatal biología, y a la muerte.

No es otra cosa
que una entropía fingiendo un orden,
un conjunto voraz de bacterias y virus,
interminables células de terroristas microscópicos
atacando una mal defendida federación de órganos.

Hay que desecharlo como se merece:
entregarlo a los vientos y a la tierra,
arrojarlo a los ríos y océanos,
abandonarlo
a las siempre hambrientas caricias del fuego.

Del libro El jubilado de Alfredo Villanueva Collado -Estados Unidos-
Publicado en Editorial Alebrijes

PUERTAS


El mundo tiene dos puertas
cuando una se te abre
otra ya queda cerrada

No puedo más que permanecer fuera de la puerta
imaginándome tu rostro
tu respiración y tu voz
si se vuelven moderadas
y tu alma y sueño
tal vez más calmados

Si abres los ojos
verás un color verde
verás mi llegada a París
aquella vez aquí en una cabina telefónica
oí tus afables risas

Cai Tianxin -China- (Traducción de Sun Xintang)
Publicado en Periódico de poesía 90

1. COLUMPIO


I

Sube y baja
movimiento en la quietud
nos empuja
a través de la noche
y el día
hacia la primera palabra

II

Remueves tus tristezas
en un sube
                         y
                             baja
interminable

Recuerdos
de vida y muerte
que fenecen y resucitan

Juegos de niños al fin
el día amanece

Luis Rico Chávez
Publicado en Ágora 15